José Ramón Modesto López Velarde Berumen falleció hace más de un siglo, pero su espíritu apasionado y revolucionario revive en cada lector. Según la Enciclopedia de la Literatura en México, es uno de los mayores poetas nacionales, cuya influencia introdujo la lírica del país a la modernidad literaria, destacando además en el ámbito jurídico.
Nacido el 15 de junio de 1888 en Jerez, Zacatecas, inició su andar poético en 1903 plasmando su amor por Josefa de los Ríos. Tras mudarse a Aguascalientes su talento fue publicado a través del semanario El Observador. Su visión editorial lo llevó a cofundar las revistas Bohemio en 1906 y Pegaso en 1917.
En 1907 ingresó al Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí para estudiar leyes. El año 1910 abrió un camino al conocer a Francisco I. Madero. Para 1911, se tituló con honores gracias a sus calificaciones, ejerciendo luego como juez por tres meses.
Desde la prensa, intensificó su crítica irónica contra el porfirismo. El trágico asesinato de Madero convirtió su pluma en un arma de resistencia; en El Regional de Guadalajara, desafió la dictadura de Victoriano Huerta y arriesgó su vida para proteger a sus aliados.
Según el Instituto Cervantes, su obra es la cumbre de un modernismo mexicano que conjuga sensualidad, fe y muerte. Esa sensibilidad artística, unida a su formación legal, y trayectoría dio vida a “Suave Patria”, que se considera el poema nacional de México.
Paloma Anguiano.
Imagen principal: Fotografía Librerías Gandhi