Act. Javier Lozano Dubernard. Presidente del Consejo Directivo, AMDAD
Las proyecciones sobre el impacto macroeconómico de la IA y la automatización, como las del Anthropic Institute (2026), anticipan un crecimiento exponencial de la producción mundial, pero también una drástica reducción de la participación del trabajo en el ingreso global.
Ante la sustitución laboral por sistemas robóticos y algorítmicos, esta pérdida debe compensarse con nuevas capacidades, no por asistencialismo, sino para preservar el funcionamiento del sistema económico.
Cualquier economía opera bajo un circuito cerrado y esencial:
Oferta de bienes y servicios —> Venta —> Consumo y retorno de capital
Si la automatización masiva desplaza a la mayoría sin mecanismos de reconversión, se rompe la cadena económica: producir a bajo costo pierde sentido sin compradores con capacidad adquisitiva.
Empobrecimiento del capital
Existe la ilusión de que eliminar el costo laboral generará riqueza ilimitada, ignorando que la acumulación de capital depende de vender sus productos en el mercado:
- Pérdida de valor del capital operativo: Las acciones, patentes e infraestructura robótica pierden valor si las empresas no pueden vender los bienes que producen.
- Canibalización de ganancias: Si la riqueza se concentra en los dueños de la automatización mientras la mayoría empobrece, la demanda agregada disminuye.
- Colapso del rendimiento: Sin suficientes consumidores, los retornos de inversión caen.
Sostenibilidad institucional: Educando y formando la economía del futuro
Para evitar este colapso sistémico, la política pública y la auditoría institucional deben superar el asistencialismo y priorizar el desarrollo de capacidades productivas de alto valor.
- Inversión en capital humano: Adaptar la educación para que la formación técnica, tecnológica y científica avance al ritmo de la automatización.
- Productividad complementaria: Impulsar nuevas industrias donde el talento humano use la tecnología para innovar.
- Reconversión laboral continua: Desarrollar competencias en pensamiento crítico, resolución de problemas y gestión estratégica.
Agenda de estado a largo plazo: Políticas públicas para una transición razonada
La magnitud de este reto exige rebasar la visión de los ciclos gubernamentales de corto plazo y diseñar políticas públicas de convergencia estratégica que permitan reconvertir el modelo económico a largo plazo.
De no planificar esta transición de fondo, las comunidades enfrentan un riesgo de pauperización estructural, desencadenando un círculo vicioso caracterizado por:
- Falta de empleo formal y movilidad social: Limita la generación de riqueza y la circulación monetaria.
- Salud: Afecta la calidad de vida y el acceso a servicios de bienestar.
- Inseguridad: Reduce las oportunidades productivas, incrementa la violencia y deteriora el tejido social.
Para mitigar esta vulnerabilidad, es necesario crear mesas institucionales con participación del sector público, la academia, la iniciativa privada y la sociedad, para definir una hoja de ruta que permita mantener e incrementar el Índice de Desarrollo Humano (IDH).
Gobernanza, control tecnológico y cero impunidad
Frente al riesgo de perder el control institucional de la inteligencia artificial y los sistemas autónomos, es necesario establecer una gobernanza tecnológica basada en transparencia, rendición de cuentas y cero impunidad.
Para sostener una transformación estratégica a 20-30 años, se requiere un pacto ético que involucre a todos los actores sociales. La auditoría y fiscalización deben garantizar la supervisión humana de la IA, proteger el bienestar colectivo y asegurar que la transición genere valor público.
Regular esta transformación no implica frenar la innovación ni depender del Estado, sino preparar a la sociedad para mantenerse como un actor productivo e indispensable.
Te podría interesar: Corte De Caja En La IA: ¿Para Qué Le Sirve A Mi Negocio En 2026?