La revisión del T-MEC, prevista para julio de 2026, comenzó a generar preocupación ante el aumento de las tensiones comerciales entre México y Estados Unidos. Bajo la administración de Donald Trump, han aumentado las presiones para impulsar cambios al acuerdo mediante aranceles, mientras distintos sectores consideran que el contexto político podría influir en las negociaciones.
¿Qué temas preocupan a Estados Unidos?
Entre los principales puntos señalados por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos destacan las reglas de origen del sector automotriz y el contenido de productos provenientes de China. Estados Unidos busca endurecer los requisitos regionales para evitar que componentes fabricados fuera de Norteamérica obtengan beneficios arancelarios mediante ensamblaje en México.
Además, la administración mantiene presión sobre:
- Acero y aluminio con certificados estrictos de origen
- Políticas energéticas mexicanas
- Aranceles bajo argumentos de “seguridad nacional”
- Participación de empresas chinas en cadenas de exportación
¿Qué riesgos enfrenta México?
Uno de los principales riesgos para México es la incertidumbre jurídica, que podría afectar inversiones y elevar costos en sectores exportadores. Organismos como Coparmex consideran prioritario alcanzar un acuerdo sólido, fortalecer la integración regional y reducir la dependencia de insumos provenientes de China. Mientras tanto, la Secretaría de Economía sostiene que la revisión debe mantenerse como un ejercicio de continuidad del tratado, sin reabrir capítulos ya negociados.
La revisión del T-MEC ocurre en un contexto de tensiones comerciales y presión política que podría impactar las cadenas productivas y las inversiones en Norteamérica.
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