En medio de los trabajos de salvamento arqueológico del Tren de Pasajeros Ciudad de México–Querétaro, un descubrimiento detuvo las máquinas y abrió una ventana al pasado.
En el cerro conocido como El Venado, investigadores del INAH localizaron un conjunto de 16 manifestaciones gráfico-rupestres que revelan la huella de comunidades que habitaron la región hace miles de años.
Las figuras, grabadas y pintadas en dos acantilados cercanos al río Tula y la presa La Requena, muestran escenas que van desde personajes con escudos y tocados rituales, hasta animales como un cuadrúpedo —se cree, podría ser un venado— y trazos en rojo que aún conservan su fuerza pese al desgaste del tiempo. Entre ellas destaca un personaje con anteojeras similares a las de Tláloc, portando lo que parece una macana, y otro con un penacho y las extremidades extendidas, como si estuviera en movimiento.
Algunas de estas expresiones gráficas podrían remontarse a más de 4,000 años, mientras que otras se relacionan con el periodo Posclásico (900–1521 d.C.). Los especialistas señalan que, además de las figuras descritas, se encontraron más trazos y expresiones gráficas que enriquecen la complejidad del sitio y reafirma su valor como testimonio de distintas épocas.
El hallazgo desembocó a que en octubre de 2025 la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunciara la modificación del trazo original del Tren México-Querétaro para proteger este patrimonio. La decisión respondió a la imposibilidad de trasladar las pinturas a un museo: su valor está en el lugar mismo, en el diálogo entre las rocas, el río y las comunidades que las rodean.
Paloma Anguiano
Fuentes: INAH Identifican nuevas manifestaciones gráfico-rupestres en el Sitio El Venado, en Hidalgo