Vivimos en un tiempo marcado por el auge tecnológico, las medidas arancelarias, los conflictos armados y el proteccionismo. La participación en la guerra, directa o indirecta, se convierte en un factor que redefine alianzas y prioridades. Los países buscan cada vez más autonomía y fortalecen su seguridad nacional, lo que se refleja directamente en sus decisiones de inversión
Oxford Academy señala que el crecimiento del nacionalismo y las tensiones geopolíticas han servido como justificación para un aumento significativo en el gasto en defensa. De acuerdo con el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), la inversión militar mundial alcanzó los 2.7 billones de dólares en 2024, con un incremento del 37 % en la década.
Los ingresos de las principales empresas dedicadas a la producción de armas y servicios militares crecieron un 5.9 %, llegando a 679,000 millones de dólares en 2024, el nivel más alto registrado hasta ahora. El SIPRI explica que este aumento se debió en gran medida al crecimiento de las compañías con sede en Europa y Estados Unidos, que obtuvieron mayores ganancias por sus ventas de armamento.
Incremento del gasto militar.
En casi una década, desde 2015, los ingresos por la venta de armas de las 100 empresas más importantes del sector aumentaron un 26 %. Dentro de ellas, las 10 compañías con mayores ingresos en 2024 —según el listado del SIPRI— incluyen a:
| Nombre | Ingresos por ventas de armas en 2024 |
| Lockheed Martin Corp. | $64,650 |
| RTX | $43,600 |
| Northrop Grumman Corp. | $37,850 |
| BAE Systemse | $33,790 |
| General Dynamics Corp. | $33,630 |
| Boeing | $30,550 |
| Rostecf | $27,120 |
| AVICg | $20,320 |
| CETC | $18,920 |
| L3Harris Technologies | $16,210 |
De la venta de armas a la inteligencia artificial y la nube.
El poder ya no solo se mide en armas, sino en el control del conocimiento y de la infraestructura que lo almacena. Así lo advierte Intereconomics, una plataforma de debate sobre políticas económicas y sociales en Europa, que subraya el papel clave de la inteligencia artificial, los sistemas de navegación y las comunicaciones en el desarrollo militar.Por su parte, el Centro de Empresas y Derechos Humanos, con información de The Intercept, señala que incluso las empresas estatales de armas dependen de servicios de almacenamiento en línea. Revelan que en el reciente conflicto de Israel, compañías como Google, Amazon y Microsoft proporcionaron al ejército israelí infraestructura avanzada de inteligencia artificial y servicios en la nube, lo que facilitó operaciones militares en Gaza y Líbano.
Paloma Anguiano