Enero suele llegar con nuevas metas, pero también con presiones económicas. Después de los gastos de fin de año, muchas personas retoman su rutina sin revisar su situación financiera, lo que provoca que la llamada “cuesta de enero” se extienda más de lo esperado.
Gastar sin planeación, depender del crédito o posponer decisiones importantes puede afectar la estabilidad durante todo el año. Especialistas de BBVA y Profuturo coinciden en que identificar estos errores a tiempo ayuda a comenzar el año con mayor tranquilidad económica.
Los errores financieros más comunes al iniciar el año
Entre los tropiezos más frecuentes destacan hábitos cotidianos que, aunque parecen menores, tienen un impacto acumulativo:
- Gastar más de lo que se gana: usar el ingreso completo para compras, salidas o gustos inmediatos genera desequilibrios difíciles de corregir.
- No tener un presupuesto: sin un control claro de ingresos y gastos, es complicado tomar decisiones informadas y evitar excesos.
- Ignorar los gastos pequeños: cafés, antojos o compras diarias suelen pasar desapercibidos, pero juntos representan una salida constante de dinero.
- Uso excesivo de tarjetas de crédito: aceptar varias líneas de crédito sin conocer límites, fechas de pago o tasas de interés incrementa el riesgo de endeudamiento.
- Acumular deudas y pagar tarde: retrasarse en los pagos genera intereses y cargos adicionales que afectan el historial financiero.
- No ahorrar para el futuro o emergencias: posponer el ahorro deja a las personas vulnerables ante imprevistos o metas de largo plazo.
¿Cómo evitar estos errores y mejorar tus finanzas?
Para reducir estos riesgos, los expertos recomiendan acciones simples y constantes. Primero, elaborar un presupuesto mensual que priorice gastos esenciales como vivienda, alimentación y servicios, y que incluya un monto fijo para ahorro. Además, conviene registrar tanto los gastos grandes como los pequeños para tener una visión completa del uso del dinero.
En cuanto al crédito, es importante utilizarlo solo cuando exista certeza de pago y evitar compras impulsivas. También se sugiere comenzar, aunque sea con aportaciones pequeñas, un fondo de emergencias que brinde respaldo ante situaciones inesperadas. Finalmente, informarse sobre finanzas personales permite mejorar hábitos y tomar decisiones más conscientes con el paso del tiempo.
Comenzar el año con orden financiero no requiere grandes sacrificios, sino atención y constancia. Evitar errores comunes y adoptar hábitos más responsables puede marcar la diferencia en la estabilidad económica a lo largo del año.
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