La confitería es una industria que alimenta el alma, genera empleos y contribuye al PIB nacional. Según el último reporte de Sweets and Snacks, el valor de este mercado en México alcanzó 68,400 millones de MXN en 2023, con un crecimiento anual compuesto proyectado a cinco años de 3.6%.
En 2024, de acuerdo con Data México, el intercambio comercial del mercado fue de US$3,910M. Las exportaciones sumaron US$7.21M, mientras que las importaciones se ubicaron en US$3.44K.
Principales exportadores de azúcares y artículos de confitería.
- Chihuahua (US$337M).
- Jalisco (US$316M).
- Veracruz (US$239M).
- Nuevo León (US$203M).
- San Luis Potosí (US$188M).
Entidades con mayores importaciones.
- Jalisco (US$773M).
- Ciudad de México (US$617M).
- Puebla (US$105M).
- Nuevo León (US$87.7M).
- Estado de México (US$81.2M).
Segmentos de la industria confitera.
Según The Food Tech, la industria se divide en cuatro grandes subsegmentos:
- Confitería de chocolate: Más del 50% del mercado. Los productos más populares son chocolates, bombones y trufas.
- Helados: Representan cerca del 25% del mercado, con ventas destacadas en nieve, paletas y sorbetes.
- Pastelería y repostería: Aproximadamente el 10% del mercado. Los más vendidos son pasteles, cupcakes y muffins.
- Confitería de azúcar: Alrededor del 15% del mercado. Incluye chicles, dulces duros y caramelos.
Según IMAC Group ahora los consumidores buscan dulces artesanales, con ingredientes premium que transmitan exclusividad, A su vez, los cambios se ven impulsados por regulaciones y conciencia social.