A finales de 2024, México presentó una disminución en su inflación general, que se ubicó en 4.21% anual en diciembre, marcando una baja respecto al 4.55% de noviembre, según INEGI. Sin embargo, la inflación subyacente mostró un aumento después de 22 meses consecutivos a la baja, alcanzando un 3.65% anual, por encima del 3.58% de noviembre. Este comportamiento resalta las dinámicas cambiantes en la economía nacional a medida que el país afronta retos económicos y estructurales.
Inflación general, subyacente y no subyacente
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que refleja cómo cambian los precios de una canasta de bienes y servicios comunes, alcanzó un nivel de 137.949 en diciembre. Esto significa que los precios subieron un 0.38% en comparación con el mes anterior. Además, la inflación general anual fue de 4.21%, menor al 4.66% registrado en diciembre de 2023.
En cuanto a la inflación subyacente, que no considera productos muy variables como alimentos y energéticos, mostró un aumento mensual de 0.51%, lo que representa un 3.65% anual. Dentro de este grupo, los precios de los servicios subieron un 4.94% anual, mientras que las mercancías aumentaron un 2.47%.

Por otro lado, la inflación no subyacente, que incluye productos más volátiles, cerró en 5.95% anual en diciembre, una disminución frente al 7.60% de noviembre. Este resultado se debe en gran parte a los productos agropecuarios, que subieron un 6.57%, con los productos pecuarios registrando el mayor aumento (6.27%). Los energéticos y las tarifas reguladas por el gobierno tuvieron un incremento del 4.97%.
Aunque la inflación general mostró una desaceleración, sigue estando por encima del objetivo del Banco de México de 3% ± 1%. Los próximos meses dependerán de varios factores, incluidos los efectos de la política monetaria y los ajustes en la oferta y demanda interna.
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