Dark Mode Light Mode
Dark Mode Light Mode

Bertina Ponce: Humanidad Para Crear Destinos Dignos.

Para Bertina Ponce la palabra “diagnostico” es el comienzo de una misión. En la asociación “Hay vida en mis sueños” nunca falta el trabajo y no tienen horarios.

Es maestra de profesión y se jubiló joven, pero sentía que necesitaba un lugar donde volcar su energía; no quería quedarse en casa a “hacer sopita”. Solía leer sobre la muerte e iniciaba conversaciones del tema con sus amigos. Justo cuando se jubiló, entró a un diplomado en el Instituto Mexicano de Tanatología. Ella reflexiona: “vas por la vida buscando tu camino y piensas que lo encontraste” pero al final resulta que no era “hay otra luz”.

Su entusiasmo la hizo destacar y la directora del instituto la invitó a formar parte del personal docente. Bertina aceptó de inmediato e impartió diplomados en Tijuana, Guadalajara, Aguascalientes y Mérida. Todavía siente que falta algo. Es apasionada, hace todo de corazón y asegura que ese algo llegará. Para ella, alcanzar ese plus requiere ser constante y tener mucha terquedad.

Publicidad

Una labor guiada por el corazón y la fe

“Vives en un mundo real y que piensas que está lejos de ti pero no, lo tienes a la mano solo falta que gires”, comenta. Su labor está guiada por su lado religioso; para ella Dios está en el hospital y en los ojos de los indigentes. Sobre sus vivencias y aprendizajes, dice: “ya empece a escribir, tengo muchas cosas que decir.. cada niño, cada papá, cada gente es una historia”.

Sobre su fe, afirma: “me dicen que si creo en los milagros, yo vivo entre los milagros”. A veces vive cosas que la hacen preguntarse qué pasó. Cree que los milagros no se esperan, hay que actuar con empeño y amor para que sucedan. En su labor, suele recordar el poema “El sembrador” de Blanco Belmonte, que habla de buscar la riqueza propia mientras se ignora el dolor ajeno, y de la importancia de dar un ejemplo humilde.

Bertina ha desarrollado la sensibilidad de entrar al hospital y observar si los padres tienen los labios blancos por hambre o sed. Es necesario verlos con cuidado. Sobre los pequeños, explica: “los niños lloran mucho y cualquier gente piensa que… que lloran por dolor… pero ya que platicas con ellos “a ver mi amor ¿por que lloras tanto?”, “es que sabes que por mi culpa mi mama siempre esta triste y está llorando””. Explicando que los niños cargan con su enfermedad y también con la angustia de sus padres.

“Los niños no lloran por dolor, lloran por un sentimiento de culpa de que están haciendo sufrir a su familia”, asegura. Por eso, busca conectar con ellos: “Los niños son mágicos… y tienes que entrar a esas mentecitas, tienes que entrar a lo más profundo para poder tocar su almita” y hacerles entender que la situación no es su culpa.

Afirma: “Yo si creo en los milagros porque en el trabajo que hacemos en “Hay vida en mis sueños”, todo tiene un final feliz, aunque sea la muerte. Sabes ¿por que? Porque los llevamos a una muerte digna”. Ella ha entendido que, a veces, una muerte digna es lo mejor que le puede pasar a un ser humano cuando el hambre y el dolor se ensañan con ellos. 

Sostiene que la teoría de los libros no sirve si no te adentras en ese mundo: “La tanatología de banqueta no funciona… lo que funciona es de corazón a corazón”. Se involucra humanamente y a veces llora a escondidas en los estacionamientos del hospital para reponerse. Después, regresa para dar abrazos de contención y que sientan que ella está ahí. Esa cercanía le permite ver detalles que otros pasan por alto, como las madres que duermen en el suelo del hospital, algo que ella solucionó llevando reposeros al área de pediatría.

Cuenta que Dios la guió a una fábrica de sillas cama en Ciudad de México. Consiguió el número directo, se presentó y explicó que no tenía el dinero pero necesitaba las sillas. “Estoy generando humanidad para sanar mi dolor”, le dijo al dueño. Al contarle que su labor honraba la memoria de su esposo, encontró un aliado: la esposa del dueño también había padecido ante el cáncer. Él prometió ayudarla y Bertina le aseguró que saldará su deuda con el apoyo de la gente de Zacatecas describiéndola como muy solidaria. Así, logró precios de fábrica y que el transporte solo cobrará la gasolina.

Su confianza en la bondad zacatecana se nota en el desayuno anual para 1,500 personas que organiza. Una vez, un comerciante de naranjas terminó donando una tonelada en lugar de los 400 kilos solicitados. En ese evento, los invitados de honor son niños de casas hogar y las ganancias son para beneficencia.

Una misión desde el corazón

Bertina busca que su equipo trabaje con su misma mística. “Todo o nada, ese es nuestro lema. Si le vas a entrar hasta el final, Dios te ilumina”. Bajo esta premisa, en la asociación hacen lo necesario por lograr un final feliz: a veces es salvar una vida y, otras veces, es ayudar a que el cuerpo de un pequeño regrese a su lugar de origen para que tenga el descanso eterno cerca de su familia.

“La fundación no tiene ni partido político ni credo religioso, la he cuidado mucho”, afirma tras 25 años de labor. Ese cuidado incluye asegurar la dignidad hasta el final. “Hay vida en mis sueños. El sueño puede ser ahorita o puede ser eterno y en un sueño eterno das vida porque das dignidad”.

La misión de ser luz

La personas siempre dejan huella en su vida. Aún recuerda a “Marianito”, un bebé huichol con leucemia severa cuyos padres trabajaban en el campo. Su muerte la impactó profundamente y, por razones que aún desconoce. Otro pequeño que tampoco abandonará su memoria es Adán, un niño que la recibía de brazos abiertos llamándola “mamá”. Al principio, Bertina intentaba corregirlo pensando que la confundía con su madre, después aprendió que en su comunidad ese término se refiere a una guía o protectora.

De los consejos que ella comparte es que, con los padres que han perdido a un hijo, más que paciencia se debe tener mucho amor. Es la única forma de hablar de corazón a corazón, porque hay situaciones que simplemente no se alcanzan a entender.

La labor de Bertina es pesada, tanto en lo físico como en lo emocional. ¿Cómo logra recuperarse? Primero, cada noche agradece a Dios por permitirle ayudar; ella le prometió que apoyaría al menos a tres personas cada día. Esto le da tranquilidad en los momentos difíciles, aunque también se apoya en profesionales. Ella se vuelve el contenedor de los pesares y complicaciones de los demás, por lo que acude con su psiquiatra para “vaciar” lo que absorbe. Ha habido etapas de tanta acumulación que llegó a desarrollar depresión crónica y ha salido adelante siempre de la mano de ayuda médica.

Otra de sus misiones es llevar a los niños a conocer el mar. Uno de los tantos corazones que se han unido a la causa fue el dueño de la cadena Oasis quien ha ofrecido  estancias para los pequeños y el equipo de la asociación. Los viajes se planean con cuidado, considerando la movilidad y resistencia de cada niño.

A veces, para cumplir el sueño, Bertina confiesa que debe hacer una “pequeña trampa”: como la palabra “avión” les genera estrés, les dice que van a una “central avioneta”. Una vez allá, crean un ritual: en su primera mañana, los niños se ponen playeras de colores intensos que les regala la asociación. El equipo recorre las habitaciones y les cubre los ojos, a ellos y a sus tutores, con un paliacate. Avanzan en línea hasta la orilla y, a la cuenta de tres, se descubren la vista frente a la inmensidad del mar.

Movilizarse para que nada falte

También ha enfrentado épocas de escasez. Bertina respeta profundamente al personal médico y sabe que ella no toma las decisiones de salud, pero su apoyo no se detiene. Cuando faltaban analgésicos o antibióticos, ella se movilizaba para conseguir todo de forma rápida.

En junio, la asociación cumplirá 25 años, coincidiendo con el cumpleaños de Bertina y el día en que todo inició, aunque legalmente se constituyó hace 14 años. La credibilidad ha sido el motor de su crecimiento; la gente confía en que cada donación llega a su destino.

Ese amor por crear un destino digno se ha extendido a sus amigos, conocidos y a su propia familia, llegando hoy hasta sus nietos.

Add a comment Add a comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Post

Pepe's Birrieria Un Sabor Con Mucha Tradición en Zacatecas

Publicidad