Si existe una palabra que define la trayectoria del Dr. Alejandro Correa, líder de la clínica CROID, es adaptabilidad, confiesa a M VIEW. En un entorno donde la odontología evoluciona rápidamente, el Dr. Correa ha mantenido un aprendizaje constante, entendiendo que los tratamientos utilizados hoy en día son distintos a los que a él le enseñaron al egresar.
Para él, el éxito clínico ha mutado hacia una visión integral: un tratamiento es exitoso cuando soluciona el problema, funciona bien, dura en el tiempo, se ve bien y el paciente está satisfecho e informado. Menciona que “un buen tratamiento se mantiene funcional y estable” a mediano y largo plazo, sin generar complicaciones secundarias ni daños a tejidos vecinos. La distinción entre un buen y un mal trabajo se revela con los años; la calidad técnica garantiza que no se requieran correcciones frecuentes, solo un mantenimiento normal. Considera lo que cuenta en un tratamiento es la integridad de la obra, no solo la estética.
El carácter del Dr. Correa se ha forjado en la superación de diversos desafíos. “El carácter profesional de un odontólogo no se define únicamente por su formación académica ni por sus habilidades técnicas, sino por la manera en que enfrenta los obstáculos inherentes a la práctica clínica”, reveló. Añade que uno de los mayores retos es la presión financiera que influye en las decisiones de inversión sobre tecnología, materiales y actualización. Su carácter se revela al priorizar el bienestar del paciente
Sostiene que la confianza no se exige ni se compra, se merece. Su enfoque demuestra que, ante pacientes con experiencias negativas, la excelencia debe ir acompañada de paciencia y humanidad. Antes de tratar dientes, la prioridad es reparar la relación del paciente con la odontología, transformando temores en historias de éxito clínico y humano, basadas en la honestidad profesional.
Paloma Anguiano