Lo que habitualmente se desecha después de consumir una granada podría tener un nuevo aprovechamiento en la investigación biomédica. La cáscara de este fruto contiene compuestos con propiedades antioxidantes y antimicrobianas, además de un potencial anticancerígeno que estudia Noelia Ivette Alvarado Barrios, alumna de la Maestría en Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
Su proyecto busca evaluar las propiedades de este residuo agroalimentario y explorar su combinación con herramientas de nanotecnología, particularmente nanopartículas de plata, para proteger sus componentes y analizar sus posibles aplicaciones en el ámbito de la salud.
De residuo agroalimentario a material de investigación
Alvarado Barrios explicó que cerca del 50% del peso de la granada corresponde a su cáscara. Para dimensionar su disponibilidad, señaló que durante la producción de jugo a gran escala, una tonelada de fruta puede generar aproximadamente 669 kilogramos de este material.
Ante este volumen, la investigación busca aprovechar los compuestos presentes en la corteza y encontrar mecanismos que permitan conservar sus propiedades hasta el lugar donde se pretende que actúen.
Una de las alternativas que estudia la universitaria es utilizar nanopartículas de plata como sistemas transportadores. Según explicó, el extracto de la cáscara puede participar en la reducción de una sal metálica precursora para formar estas partículas, lo que permite disminuir el uso de reactivos más agresivos y contaminantes.
Además, algunos componentes del extracto pueden adherirse a la superficie de las nanopartículas y formar una cubierta que contribuiría a potenciar su actividad biológica, particularmente la antimicrobiana.
Una posible aplicación en la investigación contra el cáncer
El proyecto también explora el potencial de estos materiales para futuras aplicaciones relacionadas con enfermedades como el cáncer de pulmón. Sin embargo, el trabajo se encuentra enfocado en evaluar sus propiedades y posibilidades de uso, por lo que no representa un tratamiento disponible.
La investigación de Noelia Ivette Alvarado Barrios vincula el aprovechamiento de residuos naturales con la nanotecnología y la búsqueda de nuevas alternativas para el estudio biomédico.
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