Entrar a un museo ya no depende únicamente de cruzar una puerta. Hoy, una colección puede recorrerse desde un celular, una computadora o unos lentes de realidad virtual. Entre 2025 y 2026, la digitalización ha cambiado la manera en que las personas consumen cultura, abriendo nuevas posibilidades para museos, galerías y artistas.
Realidad virtual, experiencias inmersivas y redes sociales
La realidad virtual y la realidad aumentada ganan terreno en los espacios culturales. Un estudio del proyecto Museums in the Metaverse, de la University of Glasgow, reveló que 96% de las personas encuestadas conoce la realidad virtual y 55% ya la ha utilizado.
Además, 79% manifestó interés en explorar colecciones inaccesibles mediante tecnología, mientras que 52% consideró útil esta herramienta para observar piezas que normalmente no están expuestas.
Las plataformas digitales también han cambiado la relación entre museos y visitantes. La National Gallery registró en 2024 más de 159 millones de reproducciones digitales, 95.8 millones de vistas de video y 14.2 millones de visitas a su sitio web.
Estos números superan ampliamente las visitas presenciales y muestran cómo las audiencias digitales crecen.
Retos para el acceso cultural
Aunque la digitalización abre nuevas oportunidades, también enfrenta desafíos como la falta de conectividad, el acceso desigual a dispositivos y los altos costos de las experiencias inmersivas. Además, museos y artistas deben adaptarse a temas de derechos de autor, gestión de datos y capacitación tecnológica.
La digitalización no sustituye la visita física, pero sí amplía las formas de acercarse a la cultura. Hoy, el patrimonio puede encontrarse tanto en una sala de exhibición como en una pantalla.
Te podría interesar: El Arte De Invertir: El Mercado Del Arte Mexicano Como Activo Refugio En 2026