El tenis profesional exige constancia, enfoque y una convicción que se construye con los años. En ese camino se encuentra Alan Magadán, quien ha desarrollado su carrera a partir de un entorno familiar cercano al deporte y una progresión constante en el circuito competitivo.
¿Cómo inició tu camino en el tenis y en qué momento decidiste dar el paso hacia el profesionalismo dentro de este deporte?
Mi camino en el tenis comenzó desde muy pequeño, influenciado por mi familia y el entorno en el que crecí, donde el deporte siempre estuvo presente. Desde los primeros años me apasionó competir y mejorar día con día. Con el tiempo, fui avanzando en torneos juveniles y nacionales, lo que me permitió darme cuenta de que tenía el nivel y la mentalidad para aspirar a algo más grande.
La decisión de dar el salto al profesionalismo llegó después de mi etapa universitaria y al ver resultados positivos en torneos internacionales. Todo esto ha sido posible gracias al apoyo incondicional de mi familia, que ha estado presente en cada paso del camino, impulsándome a seguir adelante y creyendo en mí, incluso en los momentos más difíciles.
A lo largo de tu carrera has logrado posicionarte dentro del ranking ATP, alcanzando uno de tus mejores lugares en 2025. ¿Qué significado tienen estos avances en tu trayectoria y cómo evalúas tu crecimiento hasta ahora?
Cada avance en el ranking representa mucho trabajo detrás: entrenamientos, sacrificios, viajes y momentos difíciles. Para mí, no es solo un número, sino una señal de que el proceso está funcionando. Mi crecimiento ha sido constante y muy positivo, especialmente considerando que llevo relativamente poco tiempo compitiendo de lleno en el circuito profesional. Todo esto también es reflejo del respaldo de mi familia y de mi equipo, quienes han sido clave en mi desarrollo.
El tenis profesional implica una gran disciplina y constancia. ¿Cómo es un día típico en tu vida como atleta de alto rendimiento, entre entrenamientos, competencias y preparación mental?
Un día típico incluye varias horas en cancha, trabajando aspectos técnicos y tácticos, seguido de entrenamiento físico enfocado en fuerza, velocidad y prevención de lesiones. También dedico tiempo a la recuperación, que es clave en este nivel. En la parte mental, trabajo en mantenerme enfocado, manejar la presión y mejorar mi toma de decisiones durante los partidos. Es un estilo de vida muy demandante, pero también muy gratificante.
Como tenista en ascenso, ¿cuáles han sido los principales retos que has enfrentado en este camino y qué te ha permitido superarlos?
Uno de los principales retos ha sido la constancia en un circuito tan competitivo y exigente, además del tema económico y la adaptación a viajar constantemente. Lo que me ha permitido superarlo es la disciplina, el apoyo de mi equipo y de mi familia, así como la claridad de mis objetivos. Tener una base sólida fuera de la cancha ha sido fundamental.
Eres originario de Zacatecas, un estado que no siempre es identificado por su presencia en el tenis profesional. ¿Qué papel ha jugado tu origen en tu desarrollo y cómo ha influido en tu identidad como deportista?
Ser de Zacatecas es algo que me llena de orgullo. Aunque no es un estado tradicionalmente reconocido en el tenis, eso mismo me ha motivado aún más a abrir camino y representar de la mejor manera a mi estado. Mi origen me ha formado con valores como el esfuerzo, la humildad y la perseverancia, los cuales también provienen de mi familia, que ha sido una parte fundamental en mi formación como persona y como atleta.
Desde tu experiencia, ¿cómo ves el desarrollo del deporte, particularmente del tenis, en Zacatecas y qué consideras que hace falta para impulsar a nuevas generaciones de atletas en la entidad?
Creo que hay talento, pero hace falta mayor estructura, apoyo y oportunidades para que los jóvenes puedan desarrollarse correctamente. Es importante invertir en entrenadores capacitados, instalaciones adecuadas y generar más competencia. También es clave que los niños vean ejemplos cercanos que los inspiren a creer que sí es posible llegar al profesionalismo.
Finalmente, tras tu participación en torneos importantes como el Abierto Mexicano de Acapulco, ¿cuáles son tus metas a corto, mediano y largo plazo dentro del circuito profesional?
A corto plazo, mi objetivo es seguir subiendo en el ranking ATP y consolidarme en torneos Challenger. A mediano plazo, busco posicionarme dentro del top 250-300 del mundo y competir regularmente en torneos ATP. Finalmente, a largo plazo, mi gran meta es convertirme en un jugador top 100 del mundo, representando a México en los escenarios más importantes del tenis internacional.
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