En el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil (15 de febrero) y el 24.º aniversario de AMANC Zacatecas, la empresa Cesantoni llevó a cabo su campaña anual de donación de sangre en el municipio de Calera. El evento, realizado en coordinación con el Centro Estatal de Transfusión Sanguínea, destacó por la solidaridad de los colaboradores de la compañía, quienes se sumaron voluntariamente para apoyar a niñas, niños y adolescentes en tratamiento.
La ceremonia fue encabezada por la Dra. Betsy Pacheco, directora del CETS; la Lics. Susan Cabral Bujdud, presidenta fundadora de AMANC Zacatecas; el Ing. Hermann Reimers, director de Operaciones de Cesantoni; la Lic. Zayra Avelar Llamas, coordinadora de Responsabilidad Social; y el Ing. Julio César Alonzo Zúñiga, director de Administración y Finanzas de la empresa.
Un acto de amor y solidaridad.
Durante su intervención, el Ing. Julio César Alonzo calificó la jornada como “un acto de amor”, resaltando la bondad de los donantes al entregar algo tan personal como la sangre para aliviar la carga de las familias que atraviesan momentos críticos.
Por su parte, Susan Cabral, comentó: “Ojalá no existiera AMANC. Ojalá no existieran niños con cáncer” sin embargo agradeció los logros hasta el momento.
Compartió cifras que reflejan el impacto de AMANC en la región: en 24 años han atendido a 939 menores, logrando que 247 se reintegren a sus comunidades como agentes de cambio tras vencer la enfermedad. Actualmente, 65 niños se encuentran en tratamiento activo.
También reconoció a Cesantoni como un referente de éxito en estas jornadas, contrastando con la falta de cultura de donación en el país. Recordó que, para salvar vidas, los hombres pueden donar hasta cuatro veces al año y las mujeres tres.
El “Corazón Colectivo” de Cesantoni
Hermann Reimers describió a la Lic. Susan y la Dra. Betsy como un testimonio de buena voluntad y manifestó su orgullo por la “nobleza colectiva” que define a la empresa. “Cuando me topo con proveedores, clientes y gente dentro del ecosistema de Cesantoni, siempre nos reconocen la nobleza de nuestra gente, le llamo yo el “corazón colectivo”, es un corazón bueno”, puntualizó.