La Feria Nacional de San Marcos es la verbena más importante de México y atrae cada año a millones de visitantes. Esa magnitud tiene un efecto inmediato: en abril los precios se disparan y si estás pensando en visitar Aguascalientes en esas fechas, hay algunos puntos que debes tomar en cuenta.
El hospedaje es el primer impacto. La oferta se agota con meses de anticipación y las tarifas pueden duplicarse respecto a la temporada baja. Para un viajero desde Zacatecas, el traslado varía según el medio: en autobús, el boleto ida y vuelta cuesta entre 392 y 659 pesos, dependiendo de la clase y el operador; quienes viajan en auto deben sumar gasolina y peaje.
El gasto dentro del perímetro ferial depende de las actividades. La entrada es gratuita, pero espectáculos como el palenque o el Foro de las Estrellas requieren boletos. Un día promedio con comida, bebida y alguna atracción suma entre 600 y 1,500 pesos por persona. La zona de juegos mecánicos funciona con tarjetas recargables; conviene planear cuánto se quiere gastar para evitar sobresaltos.
Muchos asistentes complementan la visita con excursiones a los pueblos mágicos del estado. En Calvillo, el pasaje en autobús cuesta unos 70 a 100 pesos y si se viaja en auto el combustible para ida y vuelta ronda los 200 a 300 pesos. El alojamiento inicia en torno a 500 pesos por noche y el Museo de Pueblos Mágicos cobra 30 pesos de entrada. En San José de Gracia, visitar el Cristo Roto cuesta 45 pesos y el viaje en lancha a la isla oscila entre 35 y 40 pesos. Real de Asientos ofrece recorridos por sus catacumbas y templos a precios accesibles.
Reservar con anticipación, llevar efectivo y elaborar un itinerario detallado son desde febrero y marzo es fundamental para disfrutar la feria sin gastar de más. La fiesta no es inherentemente cara; lo costoso es improvisar en una temporada en que la demanda supera con creces la oferta.
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