A veces la historia del arte avanza en silencio. Kati Horna es uno de esos nombres que aparecen entre revistas, negativos y exposiciones, dejando una huella profunda sin buscar protagonismo. Nacida en Hungría y formada en Europa, su vida y su obra encontraron en México un territorio definitivo. Su trayectoria, documentada por instituciones como el Museo Amparo, conecta fotografía, exilio y creación artística a lo largo del siglo XX.
Formación europea y mirada temprana
Katalin Deutsch Blau nació el 19 de mayo de 1912 en Szilasbalhás, cerca de Budapest, en una familia judía de origen bancario. Su acercamiento a la fotografía inició en 1933, cuando tomó un curso intensivo con József Pécsi, figura central de la fotografía publicitaria.
Durante su estancia en París desarrolló series tempranas como El Mercado de las Pulgas (1933) y Los cafés de París (1934). Más tarde, entre 1937 y 1939, fue comisionada por la República Española para realizar documentación visual durante la Guerra Civil, colaborando en revistas como Umbral, Tierra y Libertad y Mujeres Libres, de acuerdo con registros históricos citados por el Museo Amparo.
El exilio y la llegada a México
En 1938 se casó con José Horna y, tras el avance de las tensiones políticas en Europa, ambos emprendieron un viaje que los llevó de Normandía a Veracruz y, finalmente, a la Ciudad de México en 1939. Ese mismo año publicó en la revista Todo la serie Así se va otro año (Lo que va al cesto), una metáfora visual sobre la guerra y la pérdida.
En México, Horna se integró a un círculo cercano de artistas exiliados como Remedios Varo, Leonora Carrington y Benjamín Péret, relaciones que influyeron en su exploración de la fotografía surrealista.
Publicaciones, docencia y escena cultural
A lo largo de varias décadas, Kati Horna publicó foto-reportajes en revistas como Nosotros, Revista de la Universidad de México, Mexico This Month y S. Nob. También desarrolló trabajo fotográfico en teatro y arquitectura, colaborando con distintas publicaciones especializadas.
Su labor docente fue constante. Impartió clases en la Universidad Iberoamericana, la Escuela de Diseño y Artesanía y dirigió el Taller de Fotografía de la Academia de San Carlos entre 1973 y 2000, según información del Museo Amparo.
Kati Horna falleció el 19 de octubre de 2000 en la Ciudad de México, país que adoptó como propio. Su obra, revisitada en exposiciones individuales y colectivas como las presentadas en el Museo Amparo, sigue invitando a mirar el siglo XX desde la fotografía, la memoria y el desplazamiento.
Te podría interesar: Leonora Carrington: Arte, Rebeldía Y Surrealismo