Entre las voces que buscan incidir en el rumbo de Zacatecas se encuentra Fuensanta Guerrero, diputada de la LXVI Legislatura, quien ha centrado su posicionamiento en la atención de los problemas estructurales y en la necesidad de replantear las prioridades públicas.
1. Tras las manifestaciones del campo y del magisterio en 2025, ¿qué demandas específicas ha identificado y cómo considera que puede apoyar usted para dar soluciones?
Lo que vimos en las calles no fue un reclamo aislado, fue el reflejo de un cansancio profundo. En el campo no es sólo el precio de garantía, es el abandono, la falta de apoyos reales, la inseguridad, la extorsión, y la pérdida de condiciones para producir. Desde 2018 se fueron desmantelando programas que daban estabilidad a miles de familias. Hoy los datos del INEGI, del Consejo Nacional Agropecuario y del IMSS confirman lo que ya se siente en los pueblos: menos producción, menos ingresos y menos empleo. Y, paradójicamente, más importaciones de alimentos. Creo que el primer paso es escuchar de verdad a quienes producen y a quienes enseñan. Desde el Congreso se puede abrir una discusión seria, sin simulaciones, para reconstruir una política agropecuaria que vuelva a poner al productor en el centro, con reglas claras, apoyos transparentes y presupuesto suficiente.
2. Además de los ya mencionados, desde su perspectiva ¿Cuáles son los principales retos de la entidad?
Zacatecas enfrenta una realidad muy dura. Salud, educación, campo, seguridad, personas desaparecidas, extorsión, energía, agua… todo está conectado. Y cuando la economía se estanca, como hoy ocurre con la minería, la construcción, la manufactura, los servicios y el turismo, lo que se pierde primero es la tranquilidad de las familias. Lo que ha faltado es decisión para cambiar el rumbo y capacidad para construir acuerdos reales.
3. ¿Qué proyectos o iniciativa planea para 2026 que sean de gran peso para Zacatecas?
Hoy existe el riesgo de que Zacatecas siga quedando fuera de las prioridades nacionales. Muchas decisiones se toman lejos de nuestra realidad y eso limita la capacidad de los estados para resolver sus propios problemas. Yo creo que Zacatecas necesita volver a alzar la voz, construir puentes, buscar aliados y defender lo que le corresponde.
No desde la confrontación vacía, sino desde la firmeza, la propuesta y la consciencia.
4. En el contexto nacional, ¿qué oportunidades o amenazas identifica para Zacatecas y que iniciativas prevé para impulsar al estado?
Más que promesas, Zacatecas necesita planes posibles. Un proyecto serio para el agua, con recursos claros. Conectividad real: carreteras, transporte y logística que nos integren a los mercados. Y sobre todo, una solución financiera para sectores que hoy están en riesgo, como salud, educación, jubilados y pensionados. También es urgente una agenda de inversión productiva que genere empleo aquí, sin obligar a nuestra gente a irse.
5. ¿Cuál es su visión del panorama político zacatecano en 2026?
Viene una etapa muy intensa, marcada por lo electoral. Pero más allá de partidos y campañas, creo que es momento de volver a poner a las personas en el centro. Zacatecas necesita una política consciente que no se limite a criticar ni a administrar la crisis, sino que se atreva a imaginar un futuro distinto y trabajar para hacerlo posible. Yo quiero ser parte de esa generación que no se resigna.
Te podría interesar: Fuensanta Guerrero: Liderazgo, Inclusión Y Visión Transformadora