En M VIEW, presentamos una entrevista con Angelita Fernández Hernández, directora de La Voz de Fresnillo. Su historia refleja la pasión por el periodismo, el compromiso social y el liderazgo femenino que han marcado su trayectoria. A través de este diálogo, comparte aprendizajes, retos y valores que han guiado su vida profesional y personal.
M VIEW: ¿Cómo fue su camino hacia el periodismo? Nos interesa saber en qué momento tomó la decisión de dedicarse a esta profesión.
María de los Ángeles: Soy una persona inquieta, soñadora y de carácter firme. A los 15 años descubrí que tenía facilidad para escribir, para ordenar ideas y expresarlas con palabras; me gustaba escribir versos.
La vida me dio la oportunidad de iniciar formalmente en el periodismo en 1983, cuando llegué al periódico La Voz de Fresnillo. Ahí comenzó un camino que, con el paso del tiempo, se convirtió no solo en una profesión, sino en una vocación que hasta ahora disfruto.
MV: A partir de que llega a La Voz de Fresnillo, ¿cómo describiría su evolución en el medio hasta el presente, y qué valores han permanecido como guía en todo este tiempo?
MA: Mi llegada a La Voz de Fresnillo fue también una forma de conocer y comprender la historia de esta ciudad de Fresnillo, desde sus orígenes, a través de las páginas de un medio que en aquel entonces cumplía 31 años de fundación.
A lo largo de los años me he formado tanto en áreas administrativas como en el ejercicio cotidiano del periodismo, aprendiendo desde la práctica constante. En todo este trayecto, los valores que han guiado mi labor han sido: el amor por el trabajo bien hecho, el respeto, la honestidad, la tolerancia y la empatía hacia las personas y la comunidad a la que servimos.
MV: ¿Qué aprendizajes personales y profesionales le ha dejado esta trayectoria como periodista y líder editorial?
MA: La experiencia de haber llegado a un lugar donde el trabajo se lograba gracias al esfuerzo y dedicación de cada persona, aprendí cómo el reportero salía en busca de la nota, el fotógrafo revelaba sus imágenes en blanco y negro en el cuarto oscuro, las páginas se formaban manualmente, las mecanógrafas transcribían las notas al dictado y el prensista trabajaba de noche para que el periódico llegara puntualmente a manos de los lectores al día siguiente.
Esa experiencia integral me formó en la disciplina, el compromiso y el respeto por cada eslabón del proceso editorial.
La vida, a través de este medio, me fue exigiendo mayor profesionalismo y reforzando los valores que hoy sostienen mi manera de ejercer el periodismo.
MV: Sabemos que el trabajo en medios requiere un gran esfuerzo colectivo. ¿Qué papel juega su familia en el día a día del periódico y cómo se complementan las distintas generaciones dentro del proyecto?
MA: Al tratarse de una empresa familiar que hoy se encuentra en su tercera generación, la familia ha sido un pilar fundamental en la continuidad del proyecto. Cada integrante aporta desde donde estemos cada uno ideas, trabajo y compromiso para mejorar continuamente.
Desde pequeños inculcamos el amor por el trabajo, la responsabilidad y el sentido de pertenencia a nuestros hijos; esta combinación de experiencia y visión diferente ha sido clave para mantenernos vigentes.
MV: ¿Cuál considera que ha sido el mayor reto que ha enfrentado como periodista en Fresnillo y cómo lo transformó en una oportunidad para fortalecer al medio?
MA: El camino ha estado lleno de retos, como ocurre en la vida de cualquier ser humano. En lo personal y profesional, uno de los mayores desafíos ha sido ejercer el liderazgo siendo mujer, y además haber compartido la vida con un periodista.
Sin embargo, ese reto se transformó en fortaleza a través del trabajo en sinergia con otras mujeres comprometidas con el desarrollo y el crecimiento profesional. Ese acompañamiento ha sido clave para seguir adelante y consolidar el medio, especialmente en los últimos ocho años.
MV: ¿Qué cargos o proyectos considera que han sido más significativos en su trayectoria y cómo marcaron su desarrollo profesional?
MA: Dentro de mis proyectos de vida, agradezco profundamente haber podido combinar el ejercicio periodístico con una labor social enfocada, principalmente, en la mujer. He participado en asociaciones femeninas como Mesas Redondas Panamericanas, donde fomentamos la amistad y el apoyo a estudiantes de la localidad, así como en AMMJE Fresnillo, impulsando el desarrollo personal y empresarial de las mujeres.
Los cargos que he ocupado en estos espacios me han permitido crecer en empatía, liderazgo y sensibilidad social. Mi vida como empresaria y periodista ha sido, ante todo, una vida de entrega y servicio a la comunidad.
MV: Mirando hacia adelante, ¿qué nuevos retos o áreas le gustaría explorar?
MA: Estoy convencida de que el periodismo debe ejercerse con responsabilidad social, promoviendo valores, el desarrollo humano y la libertad de expresión.
El reto inmediato es seguir consolidando la presencia del medio en plataformas digitales, incorporando contenidos en video y nuevos formatos, sin abandonar la edición impresa de nuestras revistas, que siguen siendo una tradición y un referente en nuestro estado.
Paloma Anguiano