La economía de Zacatecas encontró en su tierra el motor principal de crecimiento durante 2025. Según un reporte del INEGI publicado en diciembre de ese año, el estado se consolidó como la segunda entidad con mayor avance en su PIB a nivel nacional. Este fenómeno se explica por el dinamismo de sus actividades primarias, donde la agricultura y la ganadería registraron un crecimiento del 15.3%, reafirmando que el campo es el pilar financiero de la región.
En el despliegue técnico, la Nube Agrícola del Gobierno de México detalló que, al 30 de noviembre, la superficie sembrada superó el millón 171 mil hectáreas, logrando rescatar casi la totalidad de la siembra con 783,519.72 hectáreas. Este volumen productivo fue acompañado por una gestión de recursos que, según el Cuarto Informe de Gobierno, incluyó 3 mil millones de pesos distribuidos en fertilizantes, diésel y semillas certificadas, además de 110 millones en concurrencia con municipios para maquinaria.
Sin embargo, el éxito en los surcos no se tradujo íntegramente en estabilidad para el productor. A pesar de que en junio se activó el Plan de Autosuficiencia de Frijol que mantenía el liderazgo zacatecano, el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) reportó una obstrucción en el proceso: 400 mil toneladas quedaron almacenadas. Esta baja actividad comercial, sumada al incumplimiento de los precios de garantía, provocó que el grano se malbaratara, colocando el cierre de un gran año en producción con complejo en su comercialización.
Perspectivas Para El Campo 2026
El futuro del campo en México se perfila como un escenario de contrastes y adaptación. Según proyecciones del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), el sector agroalimentario podría alcanzar un valor de producción cercano a los 1.96 billones de pesos en 2026. Se dará en un contexto donde prevén altos costos y limitada política pública para medianos y grandes productores.
De acuerdo con la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC), el 2026 será un año clave en comercio internacional, sanidad y mercados. Estiman que un respiro importante vendrá del clima: se espera un inicio de ciclo más favorable tras años de sequía. No obstante, Tecniprocesos Biológicos advierte que, pese a las constantes e intensas lluvias, no se deben ignorar los periodos de sequía cíclicos. Además, ante el incremento del 60% en fertilizantes nitrogenados, esta misma fuente prevé un vuelco estratégico hacia biofertilizantes y opciones orgánicas más estables.
También estiman que la competitividad estará marcada por la revisión del T-MEC, cuyas definiciones en reglas comerciales impactarán directamente la inversión. El panorama se vuelve complejo para los productores de maíz, trigo y sorgo, quienes enfrentarán una baja en los precios internacionales según el GCMA.
Finalmente, el panorama financiero es reservado, según Tecniprocesos: se estima un presupuesto federal de 75 mil millones de pesos, una reducción real que, según las perspectivas del sector, limitará los programas de capacitación y subsidios. Ante este presupuesto ajustado, la apuesta para 2026 será clara: optimizar recursos y buscar soluciones biológicas de largo plazo.
Paloma Anguiano