Hay lugares que se conocen una vez y otros a los que siempre se desea regresar. Zacatecas pertenece a este segundo grupo. Su geografía diversa, marcada por distintas altitudes, crea escenarios donde el azul intenso del cielo contrasta con la tierra rojiza y fértil. Esa misma tierra da origen a la cantera rosa que distingue a la capital y a los sabores que definen su cocina.
Historia minera y belleza urbana
La identidad zacatecana está profundamente ligada a su pasado minero. Ese orgullo se percibe tanto bajo tierra como en la superficie: desde antiguas vetas hasta calles empedradas que forman parte de un Centro Histórico reconocido como Patrimonio de la Humanidad. La ciudad combina arquitectura barroca, plazas vivas y miradores naturales donde los tonos ocres y verdes dominan el paisaje.
Maneras de descubrir Zacatecas
Zacatecas se vive a través de experiencias temáticas que permiten acercarse a su esencia desde distintos ángulos. No se trata de recorridos rígidos, son formas de exploración que se adaptan a cada visitante:
- Ruta de la Plata y la Mina: Incluye la Mina El Edén y el teleférico.
- Ruta Barroca y Religiosa: Visita la Catedral Basílica y el templo de Santo Domingo.
- Ruta de las Máscaras y Museos: Destaca el Museo Rafael Coronel.
- Ruta Gastronómica: birria, gorditas y tacos envenenados.
- Ruta de los Pueblos Mágicos: Jerez, Pinos, Teúl de González Ortega, Sombrerete, Guadalupe, Nochistlán y Calera.
- Ruta del Vino y Mezcal: Viñedos y mezcalerías locales.
Zacatecas es un territorio diverso, marcado por su historia minera, su riqueza cultural y sus paisajes contrastantes. Con múltiples formas de explorarlo, cada visita abre la puerta a nuevas experiencias y miradas. Como bien se dice: a Zacatecas, una vez que se le conoce, siempre se vuelve.
Te podría interesar: Origen y significado del nombre de Zacatecas